Powered by OrdaSoft!

Iglesia Bautista Reformada de Suba

Anunciando el Evangelio de Cristo

logo

 

REUNIONES

DOMINGOS

  • Instrucción Bíblica - 9:45 am.
  • Culto de Adoración - 11:00 am.
  • Culto Vespertino - 4:00 pm

JUEVES

  • Culto de Oración - 7:00 pm.

REFLEXIONES

BLOG

Blog

VIDEOS

Play

INICIO

A TRAVÉS DEL POLVO

Agosto 17

‘Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo’.
Hechos 6:3

 

Imagine la noble figura de una persona humilde en la antigüedad, caminando rápidamente para servir a otro con el sonido característico de sus pobres sandalias pasando por entre el polvo  para hacerlo. De hecho, esta figura luego vino a tomar la forma de una acción, luego de un oficio reconocido dentro de la iglesia.

Hablo de la palabra diacono y diaconía. Ver cómo surgió esta expresión nos aleja completamente de considerar el diaconado como un cargo jerárquico o mucho menos una ocupación burocrática dentro de una iglesia. La verdad es que servicio abnegado es el sinónimo más adecuado a diaconía y servidor sacrificado, el más cercano de diacono.


Esta palabra (diacono) se traduce en el Nuevo Testamento como servidor o ministro. En otras ocasiones, solamente se transliteró (Jn.2:9; Col.4:7; Ef.6:21; 1Tes 3:2; Hch.6:1-6 1 Tim.3:8-13; Fil.1:1).  En la  Biblia este término aparece siendo usado en dos sentidos, uno común y el otro oficial. “ En todos los casos la esencia y carácter del término es la misma, y su  carácter el mismo, pero en el caso de su uso oficial es restringido a ciertos varones”.


El uso común de este término era usado para referirse a cualquier persona dedicada a servir a otros en algún sentido, ya fuera por vocación o profesión (Jn.2:9; Rom.16:2). Todos los creyentes están llamados a ser diáconos de esta manera. Ser diacono es la vocación, y profesión de todo creyente. En sentido general, todo creyente debe ser un buen diacono o servidor en su contexto, posibilidades y rango de alcance.


El uso oficial de la palabra diacono hace referencia al oficio dentro de una iglesia local establecida. Este oficio se tiene que ver con atender, de manera especial, ciertas necesidades de los miembros de las congregaciones locales. El apóstol Pablo dio instrucciones a Timoteo para nombrar diáconos de manera oficial (1 Tim.3:8-13). Los diáconos constituyen el segundo grupo de oficiales de la iglesia local junto con los pastores. Advirtiendo, claro está, que ambos oficios son distintos. Los gobernantes o administradores titulares de la iglesia de Cristo son los pastores o ancianos; Cristo les ha dado jurisdicción sobre todos los asuntos de la congregación: en lo espiritual y en lo material.  De lo espiritual  los pastores deben ocuparse personalmente: de lo material, han de delegarlo a los diáconos y velar que estos estén desempeñando sus funciones de manera bíblica.


Para librar este oficio de un simple cargo administrativo, es necesario recordar que los primeros servidores oficiales de la iglesia en Jerusalén, deberían ser: ‘varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría’. En el citado texto de Timoteo, se nos ofrece una lista, bien similar a los requisitos espirituales, ministeriales y domésticos, para ser pastor. De manera que usted puede apreciar que, aun cuando ellos estén encargados de velar por los hermanos de la iglesia en su sentido físico, su acompañamiento debe ser bien espiritual, piadoso y sujeto a los más altos estándares bíblicos. De hecho, el Espíritu Santo le llama a este oficio, un honor (1 Tim.3.13).


Los diáconos cumplen gran parte de su función, librando a los pastores de aquellas cosas que pueden estorbar de forma real y práctica que estos se entreguen a la oración y al ministerio de las Escrituras. Una iglesia, de acuerdo a la mente de Cristo – como afirma el credo antiguo-, debe estar compuesta por oficiales y miembros. Y entre el grupo de oficiales están los diáconos. Oremos porque nuestras iglesias sean conformadas de acuerdo a esta voluntad preciosa.

 

Lectura Bíblica

 

Job 16, 17, 18
Salmo 42