Iglesia Bautista Reformada de Suba

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ENTENDIENDO LA IGLESIA LOCAL

Junio 14

‘a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos,  con los obispos y diáconos: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo’.
Filipenses 1:1-2

 

La iglesia de Cristo debe ser entendida en dos aspectos fundamentales, su aspecto Universal y su aspecto Local. La iglesia de Cristo en su aspecto Universal hace referencia al número completo de los elegidos que han sido, son, y serán reunidos en Cristo por la fe en Él. En este aspecto la iglesia solo suma una.

Sin embargo, las iglesias locales son la representación visible de la  iglesia universal. El señor Jesús, mediante la predicación del evangelio y la operación del Espíritu Santo, llama del mundo a los que el Padre le dio, y por quienes entregó su vida, y los reúne, constituyendo comunidades locales en las cuales de manera regular los creyentes son incorporados a través del Bautismo para ser nutridos y crecer mediante la enseñanza de la doctrina apostólica,  la comunión con los demás creyentes, participando de las ordenanzas instituidas por el Señor Jesucristo, y viviendo a la luz de las realidades espirituales que estas ordenanzas encierran. En este aspecto son muchas las iglesias locales.


Los miembros de la iglesia de Cristo son todos los que de cualquier color, raza, sexo, o nacionalidad, creen y profesan el evangelio (Gal.3:27,28; 1Cor.12:13), mostrando amor a Dios, viviendo en comunión con los demás creyentes, en obediencia a los mandamientos de Dios, por la fe en Cristo (Jn.10:27; 1ªJn.2:3,4; Jn.14:15,21). A estos la Biblia los reconoce como santos (1ªCor.1:2; Fil.4:21), y por esto deben ser reconocidos como miembros del cuerpo de Cristo, y recibidos como miembros de la iglesia local, mientras no muestren que su profesión de fe sea vana, negando verdades fundamentales de la fe cristiana, o practicando conductas no piadosas (Mt.18:15-18) o inmorales (1ª.Cor.5:1-5) o negándose a corregirlas (Tit.3:10).


Para la edificación espiritual de las  comunidades locales, y el cuidado de los pobres entre ellas fueron constituidos dos gropos de oficiales: Ancianos o pastores y Diáconos. Ancianos, Obispos o Presbíteros son títulos usados en el Nuevo Testamento para referirse a los oficiales elegidos y ordenados para edificar, cuidar y guiar a la iglesia local como pastores (Hch. 20:28; Fil.1:1; 1 Tim. 3:2; Tít. 1:7; 1 P.2:25). Este es el grupo de oficiales constituidos para administrar su propia iglesia local y no la iglesia universal ni otras comunidades locales. El deber de estos ministros es supervisar y pastorear sobre la base de la doctrina que fue definida y aprobada por los apóstoles (Ef.2:20; 1 Tim.1:3; Hch.20:17,28). Estos hombres no tenían que esperar nuevas revelaciones de Dios, para edificar  la iglesia; su deber es retener con fidelidad la doctrina que dejaron los apóstoles (Tit.1:5, 9; 1ªTm.3:16; 6:4; Gal: 1:8).  


Los diáconos fueron instituidos para el cuidado de los miembros necesitados de  las iglesias locales. Aunque el termino diacono era usado para referirse a cualquier persona dedicada a servir a otros en algún sentido, adquirió  una connotación oficial desde que fue aplicado a quienes fueron nombrados formalmente, para atender a los miembros necesitados de las congregaciones locales (Hch.6:1-6; Fil.1:1; 1ªTm.3:8-13). Este grupo de ministros  debe ser escogido por la iglesia, teniendo en cuenta los requisitos indicados por los apóstoles (Hch.6:1-6; 1ªTm.3:8-13) y luego deben ser aprobados por los ministros de la Palabra (Hch.6:1-6). Los diáconos  tienen la responsabilidad de  velar por las necesidades físicas de los miembros de la iglesia, por lo cual la iglesia debe poner a su disposición ciertos recursos económicos. Esta es la realidad de la iglesia ¿Se conforma así la suya?

 

Lectura Bíblica

 

2 Samuel 19, 20, 21
Proverbios 15