Powered by OrdaSoft!

Iglesia Bautista Reformada de Suba

Anunciando el Evangelio de Cristo

logo

 

REUNIONES

DOMINGOS

  • Instrucción Bíblica - 9:45 am.
  • Culto de Adoración - 11:00 am.
  • Culto Vespertino - 4:00 pm

JUEVES

  • Culto de Oración - 7:00 pm.

REFLEXIONES

BLOG

Blog

VIDEOS

Play

INICIO

¿PADECER POR CRISTO?

Junio 8

‘Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo,  no sólo que creáis en él,  sino también que padezcáis por él’.
Filipenses 1:29 

 

Es por gracia que nosotros creemos en Dios. La Biblia es muy clara al respecto; Dios nos regala inmerecidamente el que creamos en Él, que seamos salvos y que nos viene por gracia todas las demás bendiciones del evangelio. Pero no es el único regalo de la gracia según este texto, estamos frente a otro, que quizá, en principio algunos no quisieran tener pero que se nos menciona aquí. La palabra ‘concedido’ usada aquí, nos señala la realidad que este otro don  nos viene como un regalo de gracia que Dios nos da. Por gracia creemos en Él y por gracia se nos da el padecer por Cristo.

Curiosamente o contrario a lo que muchos piensen, sufrir por Cristo es una bendición, es una gracia de Dios, sufrir por Cristo es un honor. Así lo entendieron los apóstoles cuando sufrieron por el Señor. Un buen ejemplo lo tenemos en Pedro y Juan: ‘Y convinieron con él;  y llamando a los apóstoles,  después de azotarlos,  les intimaron que no hablasen en el nombre de Jesús,  y los pusieron en libertad. Y ellos salieron de la presencia del concilio,  gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa del Nombre’ (Hch.5:40-41).


Por predicar el evangelio, los apóstoles fueron puestos presos, azotados, intimados por el sumo sacerdote, pero ellos no se dejaron atemorizar, siguieron predicando. Y no solo eso sino que al final, después de todo esto, ellos salieron de la presencia del concilio,  gozosos de haber sido distinguidos y participados del honor de sufrir maltrato por causa del precioso Salvador. Por supuesto que nadie se alegra por el dolor ni que las heridas en sí mismas sean el motivo del gozo. Era el verse en la dignidad de seguir los pasos del Maestro y sufrir por su Nombre.
Pero  ¿Cómo puede ser esto? los apresan, los tratan de intimidar, los golpean y ellos salen gozosos ¿Cómo puede ser posible que Pedro y Juan después de sufrir esto estén felices y gozosos? Bueno, Pablo nos dice en Filipenses que esto es indicio de salvación, esto es señal de que alguien es salvo. Que para ellos ‘ciertamente es indicio de perdición, más para vosotros de salvación;  y esto de Dios’. Ahora hay que decir que cuando uno ama a alguien lo defiende, o trata de hacerlo, cuando uno ama a alguien si es necesario sufre por esa persona, cuando uno ama verdaderamente a alguien es capaz de soportar sufrimientos por ese amor. Sufrir en este caso era una muestra de su vocación inquebrantable para con Cristo.


Déjeme ilústralo con un ejemplo en el Antiguo Testamento: ‘Entonces la mujer de quien era el hijo vivo, habló al rey (porque sus entrañas se le conmovieron por su hijo), y dijo: ¡Ah, señor mío! dad a ésta el niño vivo, y no lo matéis. Más la otra dijo: Ni a mí ni a ti; partidlo’ (1 Ry.3:26). Esta mujer por amor a su hijo estaba dispuesta a quedarse sin él para siempre, pero que él viviera, no criarlo, no educarlo, no consentirlo, no verlo crecer, no verlo decir sus primeras palabras, estaba dispuesta a sufrir porque lo amaba, por su gran amor.


Y ¿que se espera de nosotros? Estar dispuesto a padecer por Cristo, sufrir por Él si es necesario. Padecer por Cristo es prueba de nuestro amor hacia Él, es un regalo inmerecido que Dios nos da, así que cuando estemos en luchas por causa de su nombre, debemos gozarnos de haber sido tenidos por dignos de este honor. Los dones de Dios no se rechazan así vengan con algunas espinas como la rosa ¿Lo entiende ahora?

 

Lectura Bíblica

 

2 Samuel 1, 2, 3
Proverbios 9