Powered by OrdaSoft!

Iglesia Bautista Reformada de Suba

Anunciando el Evangelio de Cristo

logo

 

REUNIONES

DOMINGOS

  • Instrucción Bíblica - 9:45 am.
  • Culto de Adoración - 11:00 am.
  • Culto Vespertino - 5:00 pm

JUEVES

  • Culto de Oración - 7:00 pm.

REFLEXIONES

RECIBA NUESTRAS NOTICIAS

Noticias

No result...

BLOG

Blog

VIDEOS

Play

INICIO

EL VERDADERO SUSTENTO DE LA VIDA

Marzo 9

‘Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás’.
Juan 6:35

 

 

¿Por qué el Señor se refirió a sí mismo como el Pan de vida? El pan en las Escrituras es una manera de señalar hacia las cosas esenciales y necesarias para la vida. Por ejemplo en Gn.3:19 se le dice al hombre pecador que ‘con su sudor comerá el pan’, lo que quiere decir que conseguir lo necesario para vivir le sería pesado al varón. El pan en el desierto era una realidad de las necesidades suplidas del pueblo en el desierto ya que ni siquiera su ropa fue consumida.

El Salmista puede decir en Sal.37:25 que ha envejecido y ‘no ha visto un justo que mendigue pan’, lo que nos señala que nunca ha visto a un justo mendigando por las cosas necesarias para la vida. El Señor Jesús nos enseñó a pedir ‘el pan de cada día’ (Mt.6:11), lo cual quiere decir, todas las cosas necesarias para vivir.


El Señor mismo afirma ser ese Pan de Dios, el verdadero Pan del cual el maná solo era una figura pequeña. Esa figura pequeña sustentó la vida de un pueblo por 40 años cada día sin faltar y fue suficiente. Él afirmó no ser el pan de nuestro cuerpo sino de nuestra vida. Él señala hacia Sí mismo diciendo que es capaz de sustentar en sus necesidades más básicas a aquel que cree en Él. Pero ¿Qué necesidades? Justamente las que a vida eterna permanecen, no tanto la comida que perece. Cuanto poder económico necesitas para sustentarte toda tu vida bajo el principio de vida natural, pero ¡Cuánto poder debe tener el que dice que es el Pan de vida espiritual que sustentará nuestras almas eternamente!


El que viene a Cristo por la fe puede saber que no hay necesidad vista por Dios en nuestra alma que no sea saciada. Hay abundante sustento de las necesidades que el principio de vida de fe tiene. Quizás piense ¿Cuándo se irá a acabar el ofrecimiento del gratuito don del perdón de pecados siendo que no he dejado de pecar? ¿Cuándo se acabará el suministro de fe con el que perseveramos? ¿Cómo mantendremos una fe viva y robusta? ¿Seremos santos finalmente? ¿La gracia y bendición de Dios que requerimos para andar en justicia se agotará? ¿Puede levantarnos en cada  decepción para no apostatar de la fe y desviarnos al mundo? ¿Reconoceremos su voluntad y tendremos fuerza para seguirla? Y el Señor dice ‘Yo Soy el Pan de Vida’. Él es suficiente para hacerlo.


El nuevo principio de vida, el de la fe en Cristo, tienen sus demandas particulares. La fe necesita a Cristo para vivir, la perseverancia necesita de su gracia preservadora para mantenerse, nuestras virtudes o frutos de justicia solo son vivificadas por la rica sabia del Espíritu de Cristo que las alimenta. El camino a nuestra patria está lleno de desafíos que nos superan, las tentaciones y peligroso del alma son demasiados. Nos cuestionamos ¿Llegaré a la Ciudad Celestial? Él miró a sus oyentes y les dijo: ‘Yo soy el Pan de vida el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás’.

Lectura Bíblica

 

Números 7, 8, 9
Salmo 68