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¿QUÉ ES TRABAJAR POR EL ALIMENTO QUE PERMANECE PARA VIDA ETERNA?

Febrero 8

‘Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre’.
Juan 6:27

 

 

Debido al peso y radicalidad de las palabras del Señor en el texto que queremos estudiar, debemos hacer varias precisiones. Primero déjeme remarcar que el Señor se está refiriendo a un verdadero trabajo y que el alimento de la vida eterna no viene como algo espontaneo o mágico.

Es decir, no es algo que llega sino que es una verdadera labor encontrarla. De hecho, debe haber esfuerzo e intención. Es un trabajo, es una labor. Lo segundo es que Dios está dando por sentado que le habla a gente que tiene necesidades físicas (Mt.6:32). Este no es un llamado cruel, irreal, ilógico o contradictorio. ¿Quién conoce mejor la realidad que Cristo mismo? Así que el llamado de ‘Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece’,  asume que el Señor sabe que somos carne y sangre. Lo tercero es que el Señor asume que no solo somos carne y sangre. Sabe que el vínculo principal que nos une al Señor no es el físico pues Dios es Espíritu. Asume que el problema radica o tiene su origen en el alma. Él no nos mira aparte de lo que ve en el alma. Él no solo ve nuestro físico, Él ve el ser completo.


Por eso, el llamado del Señor de trabajar por la comida que permanece, es un llamado a orientar radicalmente la vida al Señor Jesús y seguirle con el alma y que esta labor, absorba todo lo demás. Es vivir la vida para atesorar a Cristo como nuestro único Sustento. Es vivir luchando para que nada nos distraiga de encontrar en Cristo la Fuente de vida verdadera. Es lograr someter por ese trabajo, cada cosa para que no sean un fin en sí mismas, ni siquiera algo que nos distraiga de Cristo. Es la capacidad de trabajar con el fin de ganar a Cristo, de estudiar para ganar a Cristo, de sortear la salud o la enfermedad, no en sí mismas, sino para que Cristo sea nuestra porción real y viva.


El llamado es a vivir tu vida en una incansable lucha por atesorar a Cristo como Señor y Salvador, por ser sustentado por su Palabra y Espíritu, en todo a tu alrededor. Este principio debe consumirlo todo. Buscar al Señor, aumentar en comunión, conocerle más, amarle más, servirle mejor, satisfacernos en Él, es el principio que debe consumirlo todo. Vivir como su discípulo y satisfacernos en Cristo usando todo alrededor. Es que sea que comamos o bebamos Cristo sea nuestra meta a alcanzar, apreciarlo en su Señorío y Salvación. Es no dejar que nada nos nuble la visión de Cristo como nuestra justicia, como nuestra Ancla de vida eterna, como nuestro Pastor, Sacerdote y Profeta.


Medita hoy, o eres de aquellos que han hecho su vida para buscar y obtener estas cosas que perecen o eres de aquellos que viven para llenar su necesidad espiritual con la Persona y Palabra de Cristo. Ambas maneras de vivir se excluyen y por ello el Señor miraba a los judíos de su tiempo, afanados e interesados en hacer lo que fuere posible para conseguir la satisfacción de lo que ellos veían como necesidades prioritarias y les afirma: ‘Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece’.

 

Lectura Bíblica

 

Éxodo 33, 34, 35
Salmo 39