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LA LEY MORAL DE DIOS: ¿DECÁLOGO O UN NONÁLOGO?

La Ley Moral de Dios: ¿Decálogo o un Nonálogo?
Por: Guillermo de Lama

(Tomado de Bautistas Reformados Peru http://guillermodelama-bautistareformado.blogspot.com.co/)

 

papiro del Mar MuertoPara hacer un poco más claro el titulo de este artículo: ¿Cuántos son los mandamientos de la Ley Moral de Dios para el creyente? ¿Diez (Decálogo)? ¿O son Nueve (Nonálogo)?

El problema más grande de los cristianos de hoy día es la falta de discernimiento. Aunque vivimos en días en que existe una gran cantidad de información por medio de la internet, pareciera que el espíritu que se ha apoderado de muchos quienes profesan la fe cristiana, es el de dar por sentado las enseñanzas que predicadores famosos presentan por medio de las redes sociales. Son admitidas sin cuestionamiento alguno, basta que el apellido del predicador sea famoso para que el cristiano se olvide del mandamiento del Señor quien nos dice: “¿Y por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo?” (Lc 12:57)

La pregunta de nuestros días para validar la enseñanza de un predicador es la siguiente: ¿Es calvinista este predicador? (queriendo expresar si el predicador cree en las “doctrinas de la Gracia”) Si la respuesta es “sí, este predicador sostiene las Doctrinas de la Gracia”; entonces, se llega a la conclusión errónea que se trata, entontes, de un “predicador de sana doctrina”

El resultado de esta manera equivocada de pensar es que en nuestros días tenemos a “predicadores de sana doctrina” (Sí, en comillas) que: Predican las doctrinas de la gracia, pero también promueven la mundanalidad dentro de la iglesia, niegan el Señorío de Cristo, postulan la evolución teísta, niegan que el diluvio haya sido universal, enseñan oraciones místicas contemplativas, niegan la gracia común de Dios, hacen a Dios autor del pecado, redefinen el significado de la santidad cristiana, etc., etc.

Esto no debe sorprendernos considerando que esta generación busca “las doctrinas de la Gracia” pero también la libertad para seguir disfrutando del mundo y sus placeres. En ese sentido, vemos “pastores” con soteriología calvinista que gustan de la música de Eric Clapton, Pink Floyd, Rod Stewart, etc., y no solamente se agradan del “arte” de estos hombres cuyas melodías son el fruto de sus corazones fornicarios, esclavos del alcohol y las drogas, inclinados a la promiscuidad sexual, que son aliados del diablo y sus huestes y que son enemigos declarados de Cristo y Su Causa; sino que estos “pastores”, con sus conductas, promueven este estilo de vida dentro de sus congregaciones y del ámbito “reformado”. Bien dice la Escritura: “¡De tal pueblo, tal sacerdote!” [Oseas 4:9 (Versión Biblia al Día)]

¡Quiero ser un calvinista con licencia para lo profano y mundano!, ese es el grito de hoy día y, lamentablemente, existen lugares donde se puede satisfacerse tal deseo. Así es esta generación a quienes se les ha hecho creer que tales “libertades” fueron enseñadas por los primeros cristianos, los reformadores, los puritanos, y los cristianos de todas las edades.

En este artículo quisiera tratar acerca del Cuarto Mandamiento que dice:

    “Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra, mas el séptimo día es día de reposo para el SEÑOR tu Dios; no harás en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni el extranjero que está contigo. Porque en seis días hizo el SEÑOR los cielos y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, el SEÑOR bendijo el día de reposo y lo santificó”

    (Exo 20:8-11)

Este tema no puede ser desarrollado en uno o dos párrafos, por lo que espero que el lector se tome un poco de tiempo para leer los argumentos. Usted podrá observar que mi intención no es de “cristianizar el Antiguo Testamento”; así como tampoco será el de “judaizar el Nuevo Testamento”, sino de presentar los argumentos bíblicos con relación al Día de Reposo, los mismos que han sido sostenidos por hombres como Juan Calvino, Martin Lutero, Mathew Henry, Richard Baxter, Jonathan Edwards, J.C Ryle, A.A Hodge, etc.

¿Por qué el Señor incluye el mandamiento para Su pueblo de santificar un día de los siete que trae una semana?

¿Vinieron Cristo y Sus apóstoles para “anular” el Cuarto Mandamiento?

¿Qué enseña el Nuevo Testamento con relación al Cuarto Mandamiento?

En primer lugar, debemos decir que el Día de Reposo no fue instituido mediante la Ley de Moisés; sino que desde la creación del mundo, fue establecido por el Señor para toda la humanidad, mediante Su propio ejemplo santificando Él mismo un día de la semana:

    Así fueron acabados los cielos y la tierra y todas sus huestes. Y en el séptimo día completó Dios la obra que había hecho, y reposó en el día séptimo de toda la obra que había hecho. Y bendijo Dios el séptimo día y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que Él había creado y hecho. (Gen 2:1-3)


Quiero ir directamente al punto por medio de un comentario que Juan Calvino hace del versículo 3 en los siguientes términos:

    No tengo ninguna duda de que Moisés, al agregar la palabra “santificó”, deseó de inmediato explicar lo que él quiso decir, y así quitar toda ambigüedad, porque la segunda palabra es exégesis de la anterior, porque “Kadash”, para los hebreos, es separar del número común. Por lo tanto, Dios santifica el séptimo día cuando Él hace que sea ilustre, que por medio de una Ley especial sea distinguido del resto…

    Por lo tanto, Dios descansó, y luego bendijo aquel descanso, para que en todas las edades pueda ser observado como sagrado entre los hombres y dediquen cada sétimo día al descanso, para que su propio ejemplo pueda ser una regla perpetua.

    (Comentario de Juan Calvino sobre el libro de Génesis – Tomo I)

Esta visión del Sabbath, ha sido desechada por los liberales y posmodernos quienes prefieren adherirse a toda definición que los libre de las obligaciones dadas por Dios mediante Su Santa Palabra. Sin dejar de mencionar a los dispensacionalistas quienes desde hace un siglo reclaman que el Cuarto Mandamiento era de observancia sólo para el pueblo de Israel y, en tal sentido, ha sido abrogado por el Nuevo Testamento.

¿Ha sido abrogado el Cuarto Mandamiento de la Ley Moral de Dios?

El Señor Jesús dijo:

    No penséis que he venido para abolir la ley o los profetas; no he venido para abolir, sino para cumplir. Porque en verdad os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, no se perderá ni la letra más pequeña ni una tilde de la ley hasta que toda se cumpla. Cualquiera, pues, que anule uno solo de estos mandamientos, aun de los más pequeños, y así lo enseñe a otros, será llamado muy pequeño en el reino de los cielos; pero cualquiera que los guarde y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos (Mat 5:17-19).

Según este pasaje, el Señor Jesús no abroga el Cuarto Mandamiento; al contrario, no lo elimina porque las bendiciones espirituales del Sabbath del Antiguo Testamento se realizan en el Día del Señor del Nuevo Testamento.

Sabemos que la Ley de Dios es dividida en i) Ley Ceremonial, ii) Ley Civil, y; iii) Ley Moral. El Cuarto mandamiento forma parte de lo que se conoce como Ley Moral, la misma que todos reconocemos que tiene una naturaleza perpetua. Pero ¿Por qué Dios incluye en su Ley Moral perpetua el mandamiento de santificar un día de los siete que trae una semana?, ¿Cuál fue Su intensión con respecto al Sabbath y al hombre? Sin lugar a dudas, hay bendiciones para el pueblo de Dios en la obediencia en guardar el sabbath cristiano de la manera en que Dios lo establece por medio de Su Palabra.

Es preciso conocer el significado bíblico del Sabbath; es decir, debemos responder a la pregunta que ya he planteado antes: ¿Cuál fue la intensión de Dios con respecto al Sabbath y al hombre? Para responder quisiera que traigamos a nuestra mente el estado en que se encontraba el pueblo de Dios antes de que fueran dados los Diez mandamientos ¿lo recuerda?; pues el pueblo de Israel vivió 400 años de esclavitud en la tierra de Egipto. Ahora, la Escritura nos revela que durante este tiempo de esclavitud, los Israelitas no tuvieron descanso ningún día de la semana; ellos estaban dedicados únicamente a las labores que les habían sido encomendadas (Ex 5:4-5). Por tal motivo, Moisés argumenta que era necesario sacarlos de ese estado de esclavitud para que ellos pudieran ADORAR A DIOS (Por favor note usted que el versículo que se cita es anterior a la entrega de los Diez Mandamientos):

    Después Moisés y Aarón fueron y dijeron a Faraón: Así dice el SEÑOR, Dios de Israel: "Deja ir a mi pueblo para que me celebre fiesta en el desierto."

    (Exo 5:1)

Otro pasaje que se encuentra entre la institución del Sabbath en Génesis 2 y las tablas de los Diez Mandamientos en Éxodo 20, confirma la regla perpetua del sabbath desde la creación del mundo:

    “Y sucedió que en el sexto día recogieron doble porción de alimento, dos gomeres para cada uno. Y cuando todos los jefes de la congregación vinieron y se lo hicieron saber a Moisés, él les respondió: Esto es lo que ha dicho el SEÑOR: "Mañana es día de reposo, día de reposo consagrado al SEÑOR. Coced lo que habéis de cocer y hervid lo que habéis de hervir, y todo lo que sobre guardadlo para mañana."

    (Exo 16:22-23 – cursivas mías)

Dios dice por medio de la pluma de Moisés: “Día de reposo consagrado al Señor” ¿Puede haber una prueba más clara de la regla perpetua para toda la humanidad desde la creación del mundo? ¡Es un día consagrado para el Señor!, no son solamente las primeras horas de la mañana, ¡es un día consagrado para Él! Y este mandamiento de Moisés fue anterior a la dación de los Diez Mandamientos, recuerde usted eso: el Sabbath no comienza en el Sinaí, comienza en el Huerto del Edén. Observe usted lo que continúa diciendo Dios mediante la Escritura:

    Y sucedió que el séptimo día, algunos del pueblo salieron a recoger, pero no encontraron nada. Entonces el SEÑOR dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo os negaréis a guardar mis mandamientos y mis leyes? Mirad que el SEÑOR os ha dado el día de reposo; por eso el sexto día os da pan para dos días. Quédese cada uno en su lugar, y que nadie salga de su lugar el séptimo día. Y el pueblo reposó el séptimo día.

    (Exo 16:27-30 / Cursivas y subrayado míos)

¿Cuándo fue que Dios dio estos mandamientos y leyes acerca del Día de Reposo? ¡Fue en el Huerto del Edén! ¿Fue dado solamente para Adán? ¿No decimos y enseñamos, como dice la Escritura, que Adán era el representante de toda la raza humana en el Huerto? Entonces, en el Huerto del Edén, Dios estaba dando el mandamiento de guardar el Día de Reposo a toda la humanidad. La idea que el Día de Reposo fue dado por Dios para los judíos, no es verdadera, es falsa.

Ahora yo pregunto ¿No es una bendición tener un día completo para disfrutar de una comunión íntima con Dios? Aquí me recuerdo la pregunta 1 del Catecismo Bautista:

    ¿Cuál es la finalidad principal del hombre? Respuesta.- “La finalidad principal del hombre es glorificar a Dios (1 Corintios 10:31) y disfrutar de él para siempre (Salmo 73:25-26)”

¡Disfrutar de Dios! ¡Dios nos ha dado un día entero para disfrutar de Él! Pero claro, esta generación no quiere la oportunidad de un día especial para disfrutar de Dios; esta generación no tiene el mismo espíritu de David quien clamaba: ¡Mi alma tiene sed de Dios, del Dios viviente; ¿cuándo vendré y me presentaré delante de Dios?! (Sal 42:2) ¡Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos! (Sal 84:10) Lamentablemente, para esta generación, un día consagrado para Dios, es demasiado tiempo. ¿No es una bendición grande que Dios nos haya mandado un día especial para que disfrutemos de Él?

En Génesis 2:2, la Palabra de Dios nos indica que “Dios descansó de sus obras” ¿Qué significa esto? Significa que Dios había terminado Su obra de creación, aunque en Su providencia hasta hoy trabaja preservando y gobernando sobre todas las criaturas (Juan 5:17). Cuando la Biblia dice que Dios descansó, nos trae la idea que Dios santificó aquel día para reflexionar sobre sus obras; y nosotros debemos santificar un día para reflexionar en el Creador.

Matthew Henry en su comentario en el libro de Génesis dice:

    El Sabbath es un día bendecido porque Dios lo bendijo. Y aquello que Él bendice es de hecho bendecido. Dios ha puesto un honor sobre él, y nos lo ha señalado, para que en ese día, lo bendigamos a Él, y ha prometido, en ese día, reunirse con nosotros y bendecirnos. El Sabbath es un día santo porque Dios lo ha santificado. Él lo ha separado y distinguido de los otros días de la semana, y lo ha consagrado y lo ha puesto aparte para Él mismo, para Su propio servicio y honor.

De los pasajes de Génesis 2:1-3, y Exodo 16:23 y ss; se concluye de manera indubitable que el Sabbath fue instituido por Dios desde antes de los Diez Mandamientos; es decir, que Dios demanda, desde la creación, que el hombre guarde el día de reposo para bendecir y honrarlo a Él. ¿Sera posible que Dios demande un día de adoración especial para Él, solamente de algunos hombres de la tierra? ¿Sera posible que Cristo haya abrogado ese mandamiento para los cristianos?

A pesar de esta evidencia, algunos insisten en decir que “Bajo el Nuevo Pacto los creyentes no están obligados a guardar el sabbath; ya que en Cristo se ha cumplido el sabbath para el cristiano al momento de su salvación” (Heb 4:3-10) En este punto, es preciso traer el pasaje paralelo de los Diez Mandamientos que se encuentra en el libro de Deuteronomio:

    "Y acuérdate que fuiste esclavo en la tierra de Egipto, y que el SEÑOR tu Dios te sacó de allí con mano fuerte y brazo extendido; por lo tanto, el SEÑOR tu Dios te ha ordenado que guardes el día de reposo”

    (Deu 5:15)

Este pasaje trae más luz para poder reconocer la intención de Dios para el sabbath:

    Para recordar al hombre su obligación eterna de adorar al Creador.

    Para proveer un tiempo de meditación y adoración a Dios.

    Para conmemorar la redención y el descanso que sigue a ella.

¿Debe llevar a cabo la iglesia de nuestros días estos tres objetivos del sabbath? Si alguno responde que “no”, el tal debe examinar su profesión de fe en Cristo.

Hermanos, todos sabemos que la redención de Israel de la esclavitud de Egipto, era la sombra de la obra redentora de Cristo a favor de Su pueblo; y el sabbath, según Dt 5:15, es el tiempo para conmemorar, agradecidamente, tan bella y preciada obra del Señor. Matthew Henry comenta de esta forma:

    Aquí hay algunas diferencias respecto de Éxodo XX, como entre El Padrenuestro de Mateo VI y el de Lucas XI. Más necesario es unirnos a las cosas, que inalterablemente a las palabras. Aquí no se menciona la razón original para santificar el día de reposo, tomada del descanso de Dios de su obra de creación en el séptimo día. Aunque esto sigue siempre vigente, no es la única razón. Aquí se toma de la liberación de Israel del Egipto porque aquella fue un tipo de la redención obrada por Jesucristo por nosotros, en recuerdo de la cual había que observar el día de reposo cristiano. En la resurrección de Cristo fuimos llevados a la libertad gloriosa de los hijos de Dios con mano fuerte y brazo extendido.

¿Existe un sabbath en el Nuevo Testamento? Bueno, hasta antes de la aparición de la doctrinas dispensacionalistas y liberales, la iglesia no presentaba objeción al respecto, como estamos viendo por los comentarios de los académicos del pasado. El dispensacionalista y el liberal dicen que “en ninguna parte del Nuevo Testamento se puede encontrar algún registro que el sabbath haya cambiado del sábado para el domingo, y que los cristianos deben observarlo” Esta posición es diferente a los que nos acercamos a la Escritura usando a la Biblia misma para poder interpretarla.

¿Qué dice el Nuevo Testamento acerca del sabbath?, esta parte es importante. Y como estamos haciéndolo, citando a los maestros del pasado en sus apreciaciones acerca del sabbath, comenzaré citando la Escritura, seguido del comentario del pastor Bautista John Gill:

    Y El les decía: El día de reposo se hizo para el hombre, y no el hombre para el día de reposo. Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo.

    (Mar 2:27-28)

    El sabbath se hizo para el hombre, para su bien, y no para su mal. El bien es tanto para su alma para que él pueda tener una oportunidad de asistir a la adoración divina, de manera pública y privada; y también para el bien de su cuerpo para que pueda tener un descanso de sus labores. Y esta fue la finalidad de su institución y designación original. (John Gill)

Sin embargo, todos sabemos, que los fariseos no tuvieron esta visión bíblica del Día de Reposo; sino que por el contrario, lo convirtieron en una carga para los hombres. Pero esta visión del sabbath por los judíos no debe ser motivo para abolir el día de reposo del pueblo de Dios; sino que debemos escuchar las Palabras de Cristo, quien nos enseña la finalidad y las bendiciones del Día de Reposo.

Albert Barnes también comenta de este versículo donde el Señor nos dice que “El día de reposo se hizo para el hombre”:

    Para su descanso del trabajo rudo, su descanso de las preocupaciones y ansiedades del mundo, para darle a él una oportunidad de suspender su atención de las preocupaciones terrenales y dirigirlo a los asuntos de la eternidad. Fue una clase de provisión para que el hombre pueda refrescar su cuerpo relajándose de sus labores, para que él pueda tener un tiempo imperturbable para buscar las consolaciones de la religión, para animarlo de las angustias y dolores de un mundo turbulento; y para que él pueda rendir a Dios aquel homenaje que le corresponde como Creador, Preservador, Benefactor y Redentor del Mundo.

“El sabbath se hizo para el hombre” dice el Señor. No dice que “el sabbath se hizo para los judíos”; en tal caso, el Cristo hubiera utilizado la palabra griega “Ioudaíos”; tampoco dijo que “el sabbath se hizo para los Israelitas”, porque Él hubiera utilizado la palabra griega “Israelítes”; sino que el Señor afirma que “el sabbath se hizo para el hombre” utilizando la palabra griega “anthropos” confirmando, de esta manera, que el mandamiento era extensivo para toda la humanidad. Y aquí podemos observar que el Señor, de una manera indirecta manda la perpetuidad del día de reposo.

Aunque ya me he extendido un poco, quisiera mencionar lo que las Escrituras instruyen acerca del sabbath en las epístolas del Nuevo Testamento. Veamos algunos pasajes con comentarios breves:

    Observáis los días, los meses, las estaciones y los años. Temo por vosotros, que quizá en vano he trabajado por vosotros.

    (Gal 4:10-11)

El argumento del antinomiano sería: “aquí se incluye el día de reposo, el sabbath, y con esta amonestación, Dios, mediante la pluma de Pablo, prohíbe guardar el sabbath; por lo tanto, éste ha sido abrogado”. Pero este es un pensamiento apresurado sin meditar en el objetivo por el cual Pablo les escribe a los Gálatas. Es sabido que los judíos habían amenazado a los Gálatas diciéndoles que era necesaria la circuncisión y la observancia de las fiestas judías de días, meses y años para poder alcanzar la salvación, y Pablo busca corregir ese error, el apóstol no dice que “el día de reposo queda abrogado”; sino que enfatiza la fe sola como el medio para recibir la gracia de la salvación.

Otro pasaje es el siguiente:

    Por tanto, que nadie se constituya en vuestro juez con respecto a comida o bebida, o en cuanto a día de fiesta, o luna nueva, o día de reposo; cosas que sólo son sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo pertenece a Cristo.

    (Col 2:16-17)

Para interpretar correctamente este pasaje, sin sacarlo fuera del contexto de la epístola para hacerle decir lo que los deseos pecaminosos quieren que diga, debemos hacernos la siguiente pregunta: ¿Qué clase de herejías habían contaminado la iglesia en Colosas que ahora el apóstol escribe de esta manera?

Observe que el versículo 16 comienza diciendo “que nadie se constituya en vuestro juez” Aunque ya podemos ir comprendiendo el significado del texto, quisiera traer el siguiente comentario de Juan Calvino:

    Por tanto, que nadie os juzgue. Lo que él había dicho previamente de la circuncisión, él ahora lo extiende a las diferencias de carnes y días. Porque la circuncisión fue la primera introducción para la observancia de la Ley, otras cosas seguían después. “Juzgar”, significa aquí “tener a alguno culpable de un crimen”, o imponer un escrúpulo de conciencia, de tal manera que ya no seamos más libres.

William Hendriksen comenta en ese mismo sentido:

    El aspecto judío de la herejía de Colosas se deja ver aquí claramente. No obstante, también es evidente que este error iba más allá de ser una mezcla de religión judía y cristianismo (a lo cual se le llama judaísmo)…

    Por todo esto, entonces, se vislumbraba una tendencia marcadamente ascética. El propósito principal que tenían los falsos maestros al poner tanto énfasis en todos esos reglamentos, era convencer a los colosenses que, para alcanzar la salvación, se necesitaba y era imprescindible guardar estrictamente todas esas prescripciones; y si no para la salvación como tal, por lo menos para la plenitud, la perfección en la salvación (véase sobre los vv. 9, 10).

Finalmente, Joseph Lightfoot escribe de estos versículos de la siguiente manera:

    Las dos tendencias mayores de la herejía Colosense son discernibles en esta advertencia (vv. 16-19)… el error práctico, un excesivo ritualismo y riguroso ascetismo, es primeramente tratada (vv. 16-17)… [en segundo lugar] la sustitución de la sombra por la sustancia.

El contenido de la carta a los Colosenses nos instruye que ellos estaban cayendo en la misma trampa en la que habían caído los Gálatas. Este pasaje no enseña la abolición del día de reposo.

Otro pasaje que debemos examinar de manera corta, pero clara es Hebreos 4:9-10

    Queda, por tanto, un reposo sagrado para el pueblo de Dios. Pues el que ha entrado a su reposo, él mismo ha reposado de sus obras, como Dios reposó de las suyas.

La pregunta sobre estos dos versículos es la siguiente: ¿Esta Dios abrogando el Cuarto Mandamiento con este versículo? Bueno, si sacamos a estos versículos fuera de la Biblia, es posible hacerlos decir cualquier cosa. Pero si los leemos en el contexto del capítulo, en el contexto del libro; y en el contexto de la Biblia, si somos honestos, tendremos que decir que “NO”, este versículo no está abrogando el Cuarto Mandamiento. ¿Cuál es el “reposo” del que se hace referencia en el contexto?

Debemos comenzar observando la manera en que comienza el versículo 9:

    “Por tanto” (La Biblia de Las Américas)

    “Por consiguiente” (Biblia al Día)

    “Así que” (OSO)

    “De manera que” (Dios Habla Hoy)

Y con esto, el Autor de la epístola a los Hebreos, relaciona los versículos 9 y 10 con lo que ha venido exponiendo en los primeros 8 versículos, donde citando el Salmo 95 el Autor, Dios, demuestra que el descanso que los Israelitas disfrutaron en Canaán no era el descanso que Dios tenía planeado para Su pueblo; que tal descanso no era el cumplimiento de la Promesa Divina (lea versículo 8), sino que Dios había señalado un descanso real y verdadero: ¡Cristo Jesús!

Fíjese que el versículo 9 dice, de manera literal que “Por tanto queda el sabatismo para el pueblo de Dios” ¿Qué significa esto? ¿Qué quiere decir que para los cristianos nos queda el “Sabbatismo” (palabra griega)? Mediante el uso de esta palabra, el Autor, Dios, resalta la adoración y alabanza que era característica en la celebración del sabbath; esto significa que la celebración del sabbath que todavía permanece para el pueblo de Dios se caracteriza por la adoración y celebración a Dios por medio del Señor Jesús, que será completada cuando Su pueblo sea glorificado. Así también es la definición que provee el Diccionario Thayer de la palabra sabbatismos: “El bendito descanso de las fatigas y angustias buscadas en el siglo venidero por el verdadero adorador de Dios y los verdaderos cristianos” Estos versículo no anulan la observancia del sabbath cristiano.

¿Cuál es, pues, la diferencia entre el sabbath del Antiguo Testamento, con el Sabbath del Nuevo? La diferencia está en que los creyentes del Antiguo Pacto lo guardaban mirando hacia el futuro la obra redentora de Cristo; mientras que los creyentes del Nuevo Pacto, lo guardamos mirando hacia el pasado la misma obra Redentora.

Aunque me estoy extendiendo algo de más de lo normal, no quiero dejar de mencionar una cita que hace J.I. Packer, en su obra “En Busca de la Piedad: La Visión Puritana de la Vida Cristiana” (p. 236):

    Un parlamento violentamente anti-puritano aprobó la “Ley de Observancia del Día Domingo”, que repite y confirma la legislación del Commonwealth sobre este asunto. Prescribe que todos deben pasar el día domingo, no en el comercio, ni viajando, ni en labores propias del mundo, ni en los negocios, ni en sus trabajos ordinarios; sino ejercitándose ellos mismos… en los deberes de la piedad y la religión verdadera, de manera pública y privada

Claro que una persona que deliberadamente no congrega en una iglesia local, no puede cumplir este mandamiento, que es la expresión de lo que la Biblia enseña acerca de cómo debe ser guardado el día domingo por los creyentes verdaderos; y, por lo tanto, tal persona debe, por su propio testimonio de desobediencia, oponerse a guardar el sabbath cristiano.

La continuidad del significado moral del Cuarto Mandamiento, lo encontramos en las palabras del Señor cuando dice:

    Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento de la ley? Y El le dijo: AMARAS AL SEÑOR TU DIOS CON TODO TU CORAZON, Y CON TODA TU ALMA, Y CON TODA TU MENTE. Este es el grande y el primer mandamiento. Y el segundo es semejante a éste: AMARAS A TU PROJIMO COMO A TI MISMO. De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas.

    (Mat 22:36-40)

De allí que nosotros decimos: “los primeros cuatro mandamientos, que incluyen el Cuarto Mandamiento, que nos prescriben nuestros deberes hacia Dios, se resumen en el mandamiento de Amar a Dios”; es decir, todo ser humano tiene el deber y la obligación de poner aparte un día para adorar y servir a Dios; y ese día es el domingo. Si no lo hacemos, somos tan culpables como aquellos quienes tienen otros dioses, adoran imágenes,  o toman el Nombre de Dios en vano (sólo para mencionar los primeros 3 mandamientos)

Sin embargo, como dijimos anteriormente, para el corazón de algunos “cristianos” es un asunto muy pesado, tedioso y aburrido, separar un día para disfrutar de Dios, adorándole y sirviéndole como Él establece en Su Palabra escrita, ya que ellos prefieren hacer de todo, menos lo que Dios manda.

¿Será que para esta generación el mandamiento de Dios es gravoso?